Crema de calabaza, zanahoria y cúrcuma
Esta crema de calabaza es la que más recomiendo durante el tratamiento oncológico —rica en antioxidantes, fibra, fitoquímicos y sabor natural.
- Preparación
- 10 min
- Cocción
- 25 min
- Total
- 35 min
- Raciones
- 3
- Dificultad
- Fácil
- Dieta
- Vegano · Sin gluten · Sin azúcar
10 min
25 min
3 personas
Esta crema de calabaza, zanahoria y cúrcuma es una de las que más recomiendo durante el tratamiento oncológico: cremosa, reconfortante y cargada de antioxidantes, fibra y fitoquímicos. Se prepara en una sola olla y sienta de maravilla los días de frío.
Receta paso a paso
Utensilios
- Cazuela u olla
- Batidora de mano o de vaso
- Cuchillo y tabla
Ingredientes (2-3 raciones)
- ½ calabaza (unos 500 g)
- 2 zanahorias grandes
- 1 cebolla dulce o puerro
- 1 diente de ajo
- 1 trozo de jengibre fresco (del tamaño de una nuez)
- 1 cucharadita de cúrcuma en polvo (o un trocito de raíz fresca)
- 1 cucharada de aceite de oliva virgen extra
- ½ cucharadita de comino molido (opcional)
- ½ litro de caldo vegetal o agua
- Sal marina sin refinar o tamari al gusto
- Una pizca de pimienta negra (mejora la absorción de la curcumina)
Preparación
- Pela y corta las verduras en trozos medianos.
- En una cazuela, sofríe la cebolla, el ajo y el jengibre con el aceite de oliva 3-4 minutos a fuego medio, hasta que estén fragantes.
- Añade la calabaza, la zanahoria, la cúrcuma y el comino. Rehoga unos minutos para potenciar los aromas.
- Cubre con el caldo vegetal y cocina a fuego suave 20-25 minutos, hasta que la calabaza esté tierna.
- Tritura hasta obtener una textura cremosa. Para más suavidad, añade un chorrito de bebida vegetal o una cucharada de aceite de oliva en crudo.
- Rectifica de sal o tamari, añade la pimienta negra y sirve caliente. Decora con semillas de calabaza o brotes frescos.
Por qué es oncosaludable
- La calabaza y la zanahoria son ricas en carotenoides y vitamina A, con efecto antioxidante y protector celular.
- La cúrcuma y el jengibre modulan la inflamación y favorecen la detoxificación hepática.
- El aceite de oliva virgen extra y el ajo refuerzan la inmunidad y la microbiota.
- Es ligera, de fácil digestión y ayuda a mantener la energía sin elevar la glucemia.
La cantidad de cúrcuma de los alimentos tiene un efecto antiinflamatorio modesto. Si buscas una dosis terapéutica real, el extracto de curcumina estandarizado de OFM marca la diferencia.
¿Puedo tomarla durante la quimioterapia?
Sí. Es suave, de fácil digestión y reconfortante, ideal cuando hay inapetencia o molestias digestivas. Si tienes náuseas, el jengibre ayuda especialmente.
¿Puedo cambiar las verduras?
Por supuesto. Puedes alternar según la temporada: calabacín, brócoli, boniato, remolacha o espinacas funcionan igual de bien.
Si estás en tratamiento
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